No hay alimentos malos ni buenos….solo unos un poco mejor que otros.

Muy a menudo mis clientes me preguntan por un plan de dieta; horas y cantidades de alimentos para comer. En lo personal no soy fan de este tipo de estructura, funciona en algunos casos y en otros no.
Soy de la idea de que cada prescripción de ejercicio y nutrición debe ser específica a la persona. 

La mayoría se ven más beneficiadas  al crear hábitos que el seguir una dieta. En si las dietas están diseñadas para usarse por un periodo corto de tiempo. Algunos estudios señalan que el seguir dietas estrictas puede llevar a volver a subir el peso perdido o más. (-Mann et al. 2007)
La manera en la que abordo este tema es tratando de mejorar un poco la elección de alimentos. No existe alimento malo o bueno; pero si malos hábitos.
Un mal hábito que procuro que mis clientes eviten es no comer. Todo lo demás ya es un paso hacia adelante.
Me encantaría que TODOS comieran proteína animal, verduras y una buena calidad de carbohidratos en cada comida… pero la verdad es que la vida en ocasiones nos complica el poder comer de tal manera. Así que por eso prefiero este cambio de hábitos.  

¿Cómo se ve un cambio de hábitos?

Hablemos del desayuno.

Para muchos en una ciudad como la Ciudad de México puede ser un latte y un croissant en Starbucks. Bien, tenemos alimentos para aportar energía al cuerpo.

Si damos un paso hacia el frente, este desayuno podría verse así:
Un latte, muffin integral y fruta en Starbucks. Probablemente comiendo un poco apresurado, pero es un hecho que este desayuno ya mejoró un poco con la fruta y todos sus nutrientes.

¿Puede eso ser aún mejor en calidad?

Sí; ahora ese latte se vuelve un café negro y dejamos lácteos fuera (aquí podemos empezar a evaluar cómo responde nuestro cuerpo sin lácteos) y ese muffin puede sustituirse  quizá con unos huevos y fruta… solo que ahora desayunamos en casa. No tan apresurados pero pendientes del teléfono (email, redes sociales, WhatsApp, etc).

¿Proteína y frutas? Wow, ya mejoramos mucho desde ese latte y el croissant.

¿Qué sucedería si seguimos comiendo lo mismo, pero ahora en lugar de estar al pendiente de nuestro teléfono nos enfocamos en los alimentos y a lo mejor conversamos con nuestra pareja, roomie o simplemente disfrutar el momento presente?

El comer va más allá de lo que entra a nuestra boca; se trata del cómo nutrimos nuestro cuerpo y mente. No hay alimento malo, por lo cual no deberíamos sentir culpa por disfrutar de los alimentos. Como dice mi Coach, “If it’s worth doing, it’s worth over-doing..”
Siempre podemos mejorar un poco los alimentos que comemos y esto nos ayuda cuando estamos en situaciones fuera de nuestro control; un cumpleaños, junta de negocios, de viaje, etc.

Come para nutrir tu cuerpo y disfruta el proceso.

A continuación te menciono maneras para que paso a paso mejoremos nuestras comidas

 

  • Agregar proteína

  • Agregar verduras o frutas

  • Comer menos alimentos procesados

  • Comer alimentos naturales (whole foods; más densos en nutrientes)

  • Beber menos alcohol o menos bebidas dulces

  • Beber más agua

  • Comer en un entorno más tranquilo y relajado

  • Comer más despacio y consciente

 

 

 

-Coach Alex Samaniego