Nutrición no es solo lo que comemos

En los últimos meses he tenido algunas conversaciones sobre nutrición con clientes que han transcurrido más o menos de la siguiente forma:

“Durante mucho tiempo he seguido una dieta muy estricta de mi nutriólogo y la he seguido al pie de la letra.... y no bajo de peso / grasa corporal”.... “y lo curioso es que durante ese periodo, cuando he salido de vacaciones y no me ha importado nada lo que como y bebo, he regresado para descubrir que bajé de peso / grasa corporal, y no entiendo por qué” “¿qué es lo que estoy haciendo mal?”

Y mi respuesta normalmente ha sido “Qué curioso, ¿tú por qué crees que te sucede eso?”

Mi cliente: “no lo sé, ¿será por que me ‘relajo’ y no me importa lo que como?”

Yo: “no lo sé, pero suena interesante, ¿será que no es tan importante lo que comes, sino cómo lo comes?” con esto me refiero al estado general en que te encuentras cuando comes.

Sabemos que nutrición no es sólo lo que nos llevamos a la boca, si no lo que somos capaces de digerir y absorber. Y que nuestra actitud y disposición ante la comida hace una enorme diferencia en esa capacidad de digerir y absorber.

Con eso no pretendo decir que podemos vivir constantemente como si estuviéramos de vacaciones, sin importarnos mucho la calidad de lo que comemos, ni que esto pueda funcionar para todo el mundo.

Lo que sí estoy sugiriendo es que nuestros pensamientos, creencias, emociones y comportamientos pueden tener un enorme impacto en nuestra salud. Al igual que la percepción que tenemos sobre nuestros comportamientos y nuestra apariencia.

Algunos descubrimientos recientes en los campos de Neuroplasticidad y Psico-neuro-inmunoendocrinología han revolucionado nuestra manera de entender como estos factores pueden literalmente cambiar la estructura y función de nuestros cerebros, lo que a su vez afecta la expresión genética en todo el cuerpo.

En el caso de mi cliente en vacaciones, es muy probable que la felicidad, conexión y placer que experimentó al descansar, convivir con su familia y expandir sus experiencias hayan tenido un impacto positivo en su salud y composición corporal.

No siempre es el caso, pero no hay que olvidar el proverbio Chino que dice: “Es mejor comer la comida equivocada con la actitud correcta, que la comida correcta con la actitud equivocada”.

Seguramente tu Coach ha hablado contigo sobre la importancia de comer en un estado de tranquilidad y que tu sistema digestivo esté listo para digerir lo que vas a comer. Algunas acciones importantes son:

- oler tu comida antes de empezar

- agradecer por, y pensar en, lo que vas a comer

- comer sin distracciones, no trabajo, no celular, no televisión

- masticarla sumamente bien (31 veces por bocado)

- dejar el tenedor en el plato entre bocados

- no beber líquidos durante la comida

- al terminar tu comida descansa unos 5-10 minutos

Comenta con nosotros si has tenido experiencias similares y si te han llamado la atención!

INAKI ROZA